Le lanzaron aceite hirviendo por pedir comida, pero ella luchó y siguió amamantando a sus cachorros

Tenemos mucho por aprender de los animales y de su gran sabiduría.

Si bien los animales están para alegrar nuestras vidas, hay personas que no comparten esta frase y se dedican a hacerles las cosas más crueles que te puedas imaginar. Pero como diría la banda chilena Ases Falsos, los animales no se equivocan, y pueden enseñarnos valiosas lecciones de vida aún en sus momentos más duros.

Este es el caso de Lina, una perrita callejera de Merlo, Argentina, que fue descubierta amamantando a duras penas a sus cachorros a pesar de haber sido gravemente quemada con aceite hirviendo.

http://cdn5.upsocl.com/wp-content/uploads/2017/10/2-107-1024x576.jpg La Nación

La historia dice que Lina llegó a pedir comida a una casa, la dueña se lo negó y, para echarla del lugar, le lanzó el aceite. Carolina, una voluntaria de la ONG Proyecto 4 Patas, que interpuso una denuncia por el caso, recordó el momento en que vio por primera vez a Lina.

Así la encontramos, con heridas y quemaduras en su lomo, en su cabeza y parte de uno de sus ojos. La imagen era desgarradora porque ella, con todo el dolor que uno puede imaginar, seguía amamantando a sus cachorros”, cuenta.

Carolina, de ONG Proyecto 4 Patas, a La Nación de Argentina

https://pbs.twimg.com/ext_tw_video_thumb/917920381712945153/pu/img/LNjw7oPeSZANntq2.jpg

 

Y, ¿qué pasó con las crías? Carolina cuenta que si bien tenían algunos parásitos, en general se encontraban sanas. Eso sí, apenas empezaron a alimentarse solos tuvieron que apartarlos de Lina por un tiempo, para evitar roces con su piel quemada. “Lina probablemente sintiera mucho dolor, y era un sufrimiento evitable en el que nosotros podíamos colaborar”, dijo la voluntaria.

 

http://cdn3.upsocl.com/wp-content/uploads/2017/10/5-54-1024x576.jpg La Nación

Pero Lina aún tiene mucho más por entregar.

http://cdn5.upsocl.com/wp-content/uploads/2017/10/3-87-1024x576.jpg La Nación

Se ha recuperado paulatinamente de sus graves lesiones y su ojo está mucho mejor, tomando en cuenta que al principio se creía que perdería la visión.Resistió heroicamente a la curación de sus heridas y empezó a generar un vínculo de confianza con sus cuidadores.

Era terriblemente doloroso verla con sus cicatrices, pero ella se comportó en todo momento con una entereza admirable que nos emocionaba. Dulce, buenaza, agradecida, una perra increíble.

Carolina, de ONG Proyecto 4 Patas, a La Nación de Argentina

Y claro, esta historia no podía tener un final triste. Poco después de recuperarse, Lina fue adoptada por una familia y comparte sus días con Alfio, otro perrito rescatado por sus nuevos dueños.

http://cdn2.upsocl.com/wp-content/uploads/2017/10/4-68-1024x576.jpg La Nación

¡Un impresionante ejemplo de valentía e instinto de supervivencia!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *